Déficit 0. Una solución inmediata.

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Déficit 0. Una solución inmediata.

El cero como número es simplemente eso, nada, no es divisible, no es cuantitativo, no es múltiplo, es principio sin valor, excepto cuando lo cuantificamos a la derecha de un número entero incidiendo con el 1. El cero es la frontera en cuanto a iniciar una cuenta regresiva o progresiva, antes de él surge el menos, después de él inicia el más. Particularmente me emociona sentirme en 0, me dice que ni debo, ni me deben. Es una posición ideal para cualquier inicio o para tener la tranquilidad de poder estar tranquilo, es un principio para empezar a sumar, porque más allá del 0, está la realidad de tu patrimonio, cualquier cifra es lo que tienes y con lo que te puedes mover, en la forma de hacerlo esta tu futuro para ser sustentable, lo contrario es caer en la inmovilidad que te produce el deber y no estar libre en tu actuar por la carga impositiva del débito.

Toda esta explicación tiene el motivo del porque debemos actuar en nuestras economías, sea cual sea, personal, familiar, empresarial, social, municipal, regional, gubernamental o nacional con déficit 0.

Hoy en nuestro planeta las naciones emergentes tienden a tener menos deuda que los países desarrollados, su deuda siempre está comparada con el PIB, (Producto Interno Bruto), una riqueza productiva al alcance de cada nación, en la mayoría de sus casos el control de FMI, (Fondo de moneda internacional), tiende a generar sus instrucciones para salvaguardar la economía en base a los datos de productividad y su previsión de crecimiento. Una buena fórmula si tuviéramos en cuenta que está aplicación se genera por igual.

Hoy EEUU, Reino Unido, Francia, Alemania y Japón son los países más endeudados del mundo, de ellos solo dos EEUU (88%) y Japón (56%), tienen su deuda por debajo del PIB, el resto es claramente deficitario con números realmente alarmantes compensados por sus reservas internacionales, aunque a la vista de cualquier ciudadano del mundo suena a incomprensible si checamos su forma de vida y el nivel económico de sus habitantes que está entre los mejores 25 del mundo con capitas anuales de más de 35 mil dólares anuales. Es decir a pesar de ser los que más deben son de los que mejor viven. Un comparativo con países latinos como México (15 mil dólares) o Brasil séptima economía mundial (12 mil dólares) es un claro indicativo de nuestras diferencias.

Dos de los países más endeudados son los que tienen un mayor de potencial en reservas internacionales sin contar con China (3,121 mil millones de dólares) el mayor ahorrador de su PIB con el 51% del total, Japón (3,260 millones de dólares) y EEUU (834 mil millones de dólares). Para referirnos a los países latinos tenemos a Brasil con 372 mil millones de dólares) y México (175 mil millones de dólares). Esto nos da una idea de lo lejos que llegamos a estar de los países desarrollados y cuál es nuestra capacidad de crédito conjuntando los factores referidos de PIB, reservas internacionales (oro, plata y moneda disponible sin cargos) y deuda actual en nuestra balanza de pagos. Hay que recordar que una de las capacidades de ahorro mejores para ello es tener la deuda externa por debajo del PIB, China (renta per cápita de 7 mil dólares) y Japón (renta per cápita de 35 mil dólares) son los mejores ejemplos en economías diferentes, una por su productividad, exportación y bajos salarios (China) y la otra por sus avances tecnológicos, manejo de capitales, además de su constante inversión en otros países.

Este tipo de situaciones están fuera del alcance de Latinoamérica y mucho menos de México segundo país en su valoración y liderazgo en esta área.  Adam Smith (1723-1790),  autor del libro: La riqueza de las naciones, uno de los padres de la economía, en su tiempo dejo para la posteridad una explicación que creo que tendrá siempre vigencia: “Un jardinero que cultiva su propio jardín, con sus propias manos, une en su persona los tres personajes, de propietario, agricultor y obrero. Su producción por lo tanto, debe rendirle la renta del primero, la ganancia del segundo y el salario del tercero”. Dar un panorama general sobre cómo actúa en sus finanzas algunas de las naciones más poderosas de este planeta nos permite ver la profundidad de la frase de Smith, conceptos sencillos y claros que lo explican todo,  su actuar nos genera un par de comentarios para analizar:

1.- El F.M.I. esta sujeto hoy por hoy a los capitales de este tipo de países, por lo que las bases y estrategias de la economía mundial está supeditada a sus decisiones y con ello al manejo de mercado de capitales.

2.- La crisis de nuestros países es el resultado de buscar su amparo y estar supeditados al crédito para poder subsistir y mantener los capitales básicos en pro de evitar el colapso, la suspensión de pagos o quiebra del país.

Tal parece que muchas naciones se avienen al consejo que en su día hizo John Maynard Keynes (1883-1946): “Si yo te debo una libra, tengo un problema; pero si te debo un millón, el problema es tuyo”. Hoy el F.M.I. tiene este problema y su forma de resolverlo pasa por el control exhaustivo de la economías para tener garantizadas las devoluciones y el cobro de sus intereses.

boletin-entrada-550-61Hablando concretamente de México, una vez visto un amplio panorama internacional, explicaré el porqué de nuestra recomendación de déficit 0. Hoy debemos saber que el PIB actual según estadísticas de INEGI, es de 945 mil millones de dólares, nuestra deuda actual suma 419 mil millones de dólares, este total se desglosa  en 284 mil pertenecientes al sector público y 135 mil al sector privado. Nuestras reservas son hoy de 176 mil millones de dólares.  Por lo que mi lógica indica que nuestro déficit entre lo que tenemos y lo que debemos es de 243 mil millones de dólares. Los expertos nos indicaran que tenemos margen crediticio y de maniobra gracias a nuestro PIB, es cierto, pero la realidad es que la sociedad sabemos que tenemos una crisis galopante debida precisamente a este déficit. A pesar de que nuestros impuestos deberían estar por las reformas fiscales que nos rigen actualmente por encima del 30% del PIB, la realidad nos demuestra que solo capta un 13 % escaso, es decir 122 mil millones de dólares, un déficit otra vez con nuestra deuda externa de 54 mil millones de dólares de déficit tan solo para cubrir nuestra deuda externa. La conclusión es que a duras penas tenemos para pagar los intereses (22 mil millones de dólares anuales) para que nos queden migajas para la inversión al descontar el gasto público destinado a los asalariados de nuestro gobierno, además de sus pensiones, que conjuntamente con el financiamiento a partidos políticos, cada vez muerde un poco más nuestra economía.

El resultado a pesar de que sé que a lo mejor las cifras terminaron por marearlos, es que nuestro crecimiento y esperanzas de que nos vaya mejor están a años luz, de seguir con las políticas y gobiernos actuales que mantienen estas filosofías propias para su propio beneficio. Se necesita un cambio de timón. Conceptos más sencillos que nos permitan disfrutar una economía mejor que nos llegue a todos los ciudadanos sin excepción y que no sea la exclusividad de unos pocos. Salvador Allende fue contundente cuando dijo: “La historia es nuestra y la hacen los pueblos”.

Los mexicanos debemos ponernos nuestra camiseta y empezar a decir no a una buena parte de las proposiciones del gobierno, las primeras las que conciernen a sus propios beneficios, ya sean por medio del gasto público o el procedente por la financiación de los partidos y el aumento constante de los asalariados públicos más sus jubilaciones, todos ellos con acciones preferenciales a las que no gozamos el 90 % del resto de ciudadanos que si vivimos con déficit 0.

En su día Don Porfirio Díaz en su discurso de despedida de México, nos dejó un excelente legado y reflexión: “….me pesa mucho dejar a mi patria por la que tanto luche, se la quite a la Iglesia, se la quite a los franceses y se la quite a los gringos. He traído progreso a la nación mexicana como ningún Presidente lo había hecho. Me voy con el llanto en los ojos al saber que México cayó en manos de un grupo de cobardes corruptos. Y cuide a los mexicanos porque son como niños, viven temerosos, no se saben defender, le tienen miedo al Gobierno. No son soldados. No les gusta la guerra”.

Hoy más que nunca este discurso tiene vigencia, debemos hacer conciencia y quitársela a quién hoy es un propietario invisible de nuestra nación, el FMI y los actuales políticos que se acomodan a él para seguir y perdón la expresión: “chupando de nuestro México”.

Hoy más que nunca debemos analizar los presupuestos de este tipo de personas en donde su primer pensamiento coincide con ellos mismos y sus partidos, cortarles toda vía de ingresos, obligarles a igualarse con nosotros, hacerles entender que los ingresos son fruto del trabajo honesto, que como ciudadanos, estamos obligados a ser tratados por igual y a tener las mismas oportunidades, hacerles entender que según sus propios números, me refiero a la CONAPO (Consejo Nacional de Población), en México hemos aumentado el número de pobres a 53,3 millones de personas de un censo de 117 millones, además de haber reducido los ingresos de empresarios, profesionistas y clase media, todo un síntoma de su fracaso por más excusas que busquen. Montesquieu (1689-1755) escritor y político francés fue claro al sentenciar: “Cuando un gobierno dura mucho tiempo se descompone poco a poco y sin notarlo”

Somos más de un 90 % del total de la población que sabemos vivir con déficit 0, lo hemos aprendido, cuando hemos querido comprar o invertir por medio de hipotecas, créditos o sistemas financieros en bienes, empresas, proyectos e incluso acciones. Cuando no pagas te quedas sin nada y debes regresar al comienzo, una frase de Henry Ford nos pone en nuestro lugar: “El fracaso es una gran oportunidad para empezar otra vez con más inteligencia”.

Nosotros no podemos renunciar a lo que somos, nosotros no podemos fracasar, nosotros tenemos que tener las agallas para empezar hacer las cosas bien. Creo que debemos escuchar a Don Porfirio Díaz, hacerle caso, hacer que ellos también vivan en déficit 0. Todos por igual.

Por último me gustaría comentar que en mis sueños, sería fantástico que un día nos hiciéramos acreedores de una frase espectacular y casi imposible de Jorge Luis Borges: “Creo que con el tiempo mereceremos no tener gobiernos”.

 

2 Comments

  1. Jean Jaimes marzo 13, 2017
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    Podrias informarme de donde sacas la fuente de que el ex Presidente Porfirio Diaz dijo: “….me pesa mucho dejar a mi patria por la que tanto luche, se la quite a la Iglesia, se la quite a los franceses y se la quite a los gringos. He traído progreso a la nación mexicana como ningún Presidente lo había hecho. Me voy con el llanto en los ojos al saber que México cayó en manos de un grupo de cobardes corruptos. Y cuide a los mexicanos porque son como niños, viven temerosos, no se saben defender, le tienen miedo al Gobierno. No son soldados. No les gusta la guerra”.

    • SAMATO marzo 15, 2017
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      De su discurso de despedida en Veracruz el día de su embarque para el exilio. En cualquier portal de Internet también puedes conseguir su discurso completo.

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