Coincidencias

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“Tao, Jung, Shen” # coincidencias para aplicar al mundo laboral.

 

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Puedo asegurarles que vivir en Veracruz representa un sin número de beneficios, entre ellos uno tan fundamental como el rendimiento del tiempo, lo cual permite realizar varias actividades. Me refiero a esto porque la siguiente historia tiene mucho que ver con esta circunstancia.

Por las mañanas, a eso de las 6:30 horas, un buen número de veracruzanos se ejercitan frente al mar a lo largo del boulevard. Se forman grupos que practican diversas actividades: caminata, ciclismo, ejercicios aeróbicos, natación, yoga, meditación, carrera, fútbol, balonvolea, entre otros.

En uno de esos grupos conocí a Li Kung Yuen, un ciudadano chino que estaba de vacaciones en nuestra ciudad y que hablaba un casi perfecto castellano. En la relación que establecimos él me habló del tao, y mi interés fue tal que organicé una reunión entre mis más apreciados amigos y lo invité. Li  nos platico del Tao. Estas fueron algunas de mis conclusiones sobre esta conferencia informal que se realizó en mis oficinas,  son las que a continuación quiero compartir con ustedes.

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El tao es el camino, una especie de símbolo que sintetiza todo: el pensamiento, la naturaleza, la fe y el universo. Algo así como un pensamiento cósmico que se expande a la conciencia universal y abarca el entendimiento del bien y el mal (Yin-Yang). Los taoístas tienen tres tesoros fundamentales que los hacen sentirse cerca de una vida perfecta en su práctica:

  • El Chi (que en chino significa “aire”). Ellos lo toman como la energía de la fuerza vital necesaria para mantener el cuerpo en el ritmo que les interese. Esto lo logran por medio de la respiración y la mente. Son capaces de descubrir 32 canales dentro de nuestro cuerpo para poder controlar e incluso sanar nuestro caparazón humano.
  • El Jing. La esencia y su fuente proviene de las formas líquidas (fluidos y hormonas) que se producen en nuestro cuerpo. La gran diferencia entre el Chi y el Jing es que uno es intangible y no puede ser visto, y el otro todo lo contrario. Pero sin alimento (que es proporcionado por el Jing) y sin respiración (Chin) no podríamos vivir.
  • El Shen. Comprende todas las actividades de nuestra mente, incluyendo la conciencia, el pensamiento, los sueños, la personalidad y el ego. Para muchos, y centrándonos en gran parte de las filosofías y religiones orientales, es el espíritu o la parte que perdura y nos hace eternos.

Como hombre occidental que soy. inmediatamente quise buscarle funcionalidad a nuestro entorno, y más concretamente, por mis actividades cotidianas, al mundo empresarial, y encontré coincidencias que son importantes para ser aplicadas. Particularmente lo hice, y sobre la base de ello lo recomendé a mis clientes. Tomando en cuenta una frase de mi buen amigo oriental: “Volvernos más saludables y podremos retrasar el proceso de envejecimiento mediante la regulación de la respiración (Chi), del cuerpo (Jing) y la mente (Shen)”.

El Tao (Camino) sería el tránsito por donde debe caminar nuestra compañía o departamento para poder llegar a los objetivos propuestos, cumpliendo con las previsiones y protecciones asignadas al inicio del camino, para que esto se produzca dependeremos del buen funcionamiento y buen manejo de los tres tesoros.

1.Chi (Energía) Es el que debe mantener el pulso de la empresa, en él debemos ver a los departamentos que están íntimamente ligados con las entradas y salidas, por lo que mercadotécnica, ventas, producción, almacenaje y expedición se conectarán entre sí y deberán funcionar a un mismo ritmo para que el pulso de la compañía sea regular y no sufra arritmias por la falla de una de ellos.

a. Mercadotecnia. Creación de los productos que se necesitan para mantener las ventas e incrementarlas de acuerdo con las proyecciones de crecimiento que se esperan para el ciclo calculado, labor de mantenimiento para los productos básicos.

b. Ventas. Conservación de los clientes activos y trabajo con los prospectos, proponiéndose cuotas de integración paralelas al indice de crecimiento calculado.

c. Producción. De acuerdo con las líneas mantenidas por ventas y con la capacidad exigida para el almacenaje.

d. Almacenaje. Sistema de salidas según previsión y de cupos mínimos de acuerdo con la tendencia de las estadísticas, con previsión de flujos en consecuencia de productos, si los hubiera.

e. Expedición. Con sistemas de carga, ruta o empleo de terceros que cubran las necesidades. Si reflexionamos sobre lo expuesto nos daremos cuenta de que la funcionalidad de estos departamentos permitirían a la empresa que su respiración fuera constante, sin altibajos y con un ritmo sostenido conveniente para andar el camino.

2. Jung (Escencia): Algo así como los cinco dioses de nuestro cuerpo (corazón, pulmones, bazo, páncreas, hígado y riñones) A través de ellos se filtra toda la energía, se purifica y se le da una mejor vida. Lo mismo ocurre en las compañías con sus departamentos de administración, contabilidad, finanzas, relaciones humanas y personal, son la esencia que nos permite saber si algo funciona o si se está deteriorando. Estos órganos mantienen el cuerpo sano y en buenas condiciones gracias a sus aplicaciones y correcciones en los momentos adecuados. Por ello, además de poder mantener el ritmo (Chi), gracias a estos departamentos, también podemos vencer las dificultades y obstáculos que enfrentamos man teniéndonos sanos (Jung) rumbo a nuestro destino.

3. Shen (Mente) Gracias a los dos tesoros anteriores, el tercero puede alcanzar grandes dimensiones. Cuando una empresa trabaja y crece a un ritmo constante y sostenido “la mente” de la misma se abre y se vuelve más intuitiva, predispuesta, creativa, transformada y evolucionada.

Estás son las virtudes que deben contribuir por medio del consejo, dirección,  gerencias y mandos intermedios a volvernos más sanos y a prolongar la existencia de la compañía siempre competitiva, siempre al día, siempre en vanguardia, siempre en conciencia.

Una trilogía de tesoros que nos integran a un camino con amplias ventajas para poder trastornarlo con el mínimo esfuerzo, en el entendimiento de que debemos mantener siempre un ritmo sostenido, que no represente agotamiento, con la velocidad suficiente que nos traslade a nuestra meta con amplias posibilidades de triunfar. Un cuerpo sano que nos permita superar los embates que enfrentemos en el entendimiento y conocimiento de la capacidad y fuerza que somos capaces de generar, y que no permitan que seamos apartados de nuestra consecuencia final. Una mente que nos dé la guía y la solución en cada momento para ejecutar las acciones pertinentes que nos permitan obtener el premio buscado al alcanzar los objetivos que nos habíamos propuesto.

Sencillo y práctico a la vez. Aplicable a nuestro mundo occidental en cualquier sección, departamento o gerencia de una empresa. Muchas veces se pasan por alto detalles tan importantes como el ritmo, la capacidad, la calidad, el mantenimiento y la creatividad: cinco de los dioses fundamentales para cualquier compañía que quiera desarrollarse y triunfar.

 

 

 

 

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